UN POCO DE RESEÑA HISTORICA ...
Chiquita Brands International se formó en el año 1871. Su fundador fue el estadounidense Henry Meiggs quien, anteriormente, se había avocado al negocio de los ferrocarriles. En sus inicios el nombre que la empresa recibió fue United Fruit Company. Recién en el año 1985 recibe el nombre de Chiquita Brands International.
Chiquita Brands International Inc. es una empresa americana ubicada en la ciudad de Cincinnati. Se dedica a la producción y distribución de plátanos, como emblema principal, y otros productos, lo que la convierte en la distribuidora principal de plátanos en los Estados Unidos.
Como se mencionó anteriormente, Chiquita no solo produce plátanos. La canasta de la compañía contiene una amplia selección de frutas como piñas, uvas, melones y paltas. Además, distribuye y vende productos con valor agregado como ingredientes naturales en base a frutas, snaks saludables, vegetales de primera calidad, fruta fresca cortada lista para su consumo, jugos y bebidas y ensaladas de fruta natural y verduras frescas.
Las marcas que Chiquita Brands International manejas son Chiquita® and Fresh Express®.
En cuanto a Accionistas, los principales son:
Barclays Plc : 3,47% (Inglaterra)
Barrow, Hanley, Mewhinney & Strauss Inc : 3,4%: (USA)
Deutsche Bank AG: 13,19% (Alemania)
Dimensional Fund Advisor Inc.: 8.4% (USA)
FMR Corp. (Fidelity Investments):14.97% (USA)
Goldman Sachs Group Inc.: 6.14% (USA)
Lindner Carl: 14% (USA)
Omega: 5.2% (Israel)
Oppenheimer Capital: 7.2% (USA)
Vanguard Group Inc.: 2.71% (USA)
Los lugares de producción eran los siguinetes países:
º Bermuda
º Colombia
º Costa Rica
º Filipinas
º Guatemala
º Honduras
º Suiza
º Panamá
º México
¿Cuando empezaron los problemas de Acusaciones a la Compañía Chiquita Brands International?
En el año 1975, Chiquita Brands International fue acusada de cometer actos ilegales a través de una investigació. El SEC reveló que la compañía había realizado un soborno, tanto al presidente de Honduras, Oswaldo López Arellano, como a funcionarios italianos.
La compañía también fue acusa por la Comisión Europea, en la época de años 80, de practicar competencia desleal por abusar de su posición de dominio en el mercado como proveedor del plátano y de la fruta.
El diario Cincinnati Enquirer publicó un artículo donde se hacían cargos a la compañía por:
· Contaminar el ambiente en sus plantaciones en América Central.
· Permitir el ingreso de cocaína a los Estados Unidos en sus embarcaciones.
· Sobornar a funcionarios extranjeros para permitir la entrada de droga.
· Evación de las leyes de las naciones extranjeras sobre propiedad de terrenos.
· Evitar un sindicato de trabajadores.
Debido a que la empresa negó todas las acusaciones, se dio la potestad de demandar al periodista que publicó el artículo y al diario. El diario se retractó, publicó una apología en primera plana y le pagó a la compañía varios millones de dólares, se especula que fueron entre U$14 y U$ 50 millones de dólares.
¿Se pagó por proteger a los grupos paramilitares?
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, le aplicó una multa a la compañía el 14 de marzo de 2007. La multa ascendió a U$ 25 millones y se le acusó de tener nexos con grupos paramilitares de Colombia. Se descubrió que altos funcionarios de la corporación realizaron un pago de aproximadamente $. 1’700,000 a las Autodefensas Unidas de Colombia entre 1997 y 2004. El pago se realizó a cambio de la protección de empleados en las plantaciones de plátanos que se cosechaban en Colombia y para despojar de sus tierras a los campesinos cercanos para extenderse más sus plantaciones. Asímismo se sabe que existió una complicidad entre Chiquita y el gobierno Colombiano.
Chiquita Brands admitió el pagó a los terroristas colombianos para proteger a sus empleados y se declaró culpable de hacer negocios con una organización terrorista. Aproximadamente 173 familias fueron víctimas de las milicias de las AUC y se considera que este podría ser el caso de terrorismo más grande de la historia y en términos de muertes se le compara con los tres ataques al World Trade Center.
Por otro lado, en mayo de 2007, Chiquita Brands International se vio implicada nuevamente en un escándalo cuando una ONG de origen Francés, llamada “Peuples Solidaires”, acusa a una subsidiaria de la compañía de tener conocimientos de violaciones de los derechos de los trabajadores y de poner en peligro la salud de ellos y la de sus familias.
La empresa en cuestión había expuesto a sus trabajadores en la plantación de Coyol, Costa Rica a los pesticidas altamente tóxicos y había usado milicia privada para intimidar a trabajadores.
UNIDAD 1: INTRODUCCIÓN A LA ÉTICA PARA LOS NEGOCIOS
Pregunta 1 – Analice cuatro aspectos de la importancia de la ética para los negocios que se aplican en el caso.
Las malas prácticas de negocios tienen el potencial de infligir un enorme daño en las personas, comunidades y el medio ambiente.-
Este aspecto, es de gran importancia y evidente en el caso de Chiquita Brands International. La falta de ética de Chiquita contrajo grande perjuicios en distintos aspectos. Se pueden mencionar los siguientes:
- Probablemente pensaron que se justificaba el hecho de pagarle a las AUC, porque a cambio salvaguardarían la vida de sus trabajadores. Sin embargo, no consideraron que este es un grupo terrorista que utilizaría el dinero para crear caos y terror a Colombia, subvencionar a los narcotraficantes con mayores ingresos y crear más inestabilidad al país.
- La protección de la vida de los trabajadores trajo consigo la muerte de muchas más personas a manos del grupo terrorista.- No sólo las personas que murieron a manos de los terroristas son víctimas de la decisión de Chiquita. Las más de 173 familias, que dependen de la cabeza de familia para sobrevivir, también son víctimas afectando, así a toda una comunidad.
- El uso de pesticidas en sus plantaciones de plátanos en Costa Rica, desencadena en, un daño a la salud de los trabajadores y un gran daño al medio ambiente envenenando el suelo.
- Es contraproducente que por un lado, la empresa pague millones de dólares a los terroristas para ”proteger“ a sus trabajadores y, por otro lado, no tome ninguna medida cuando su salud está siendo evidentemente dañada por los pesticidas.
Pocos hombres de negocios han recibido entrenamiento en ética para los negocios.-
El fundador de la empresa fue un empresario experto en el negocio de ferrocarriles. La formación de Chiquita Brands como empresa, se hizo en base a su experiencia como empresario, más no consideró las herramientas que también son básicas en la formación y desarrollo de una empresa, herramientas que brinda la ética en los negocios.
La mayoría de empresarios que tienen éxito, no las consideran porque suponen que al haber tenido éxito por tanto tiempo no necesitan entrenarse en aspectos éticos, que hasta podrían entorpecer sus actividades y disminuir sus ingresos. Con el caso de Chiquita Brands, queda demostrado que nunca se sabe cuando puede darse una situación que implique un dilema o donde el aspecto ético se ve comprometido.
Este carácter casual es el motivo del porque todos los empresarios y hombres de negocios deben entrenarse en ética para los negocios y no confiarse del éxito económico que se viene alcanzando. Más aún, es necesario considerar que el ganar dinero, conlleva a querer ganar más dinero y sin consideraciones éticas se pueden cometer errores como los de Chiquita y, finalmente, perder mucho más de lo que se había ganado inicialmente; dinero, prestigio, credibilidad, etc.
Necesitamos comprender por qué siguen ocurriendo infracciones éticas en los negocios.-
Este no es, ni el primer ni el único caso de infracción a la ley o decisión donde la ética no es considerada. Antes del caso Chiquita Brands International y después de él, siguen ocurriendo situaciones similares.
Si las empresas pudieran mirarse unas a otras y observar cuanto han perdido por no comprender la importancia de la ética en sus decisiones, quizá tomarían conciencia de que la magnitud en la que la empresa se daña es mayor a lo que la empresa gana con decisiones poco éticas.
Si otras empresas tomaran como ejemplo el caso Chiquita, una empresa líder en su rubro que ahora es mal vista, con trabajadores haciendo huelgas a diestra y siniestra, desembolsando fuertes sumas de dinero para para juicios y fianzas, sin credibilidad, con el peso de muertes y personas enfermas por su mala decisión; se pensaría dos veces antes de seguir su mismo ejemplo.
La ética para los negocios nos da la habilidad para comprender los beneficios y riesgos de diferentes caminos para manejar las cuestiones éticas.-
Si Chiquita hubiera sido consiente de las consecuencias de las decisiones que tomó, nunca hubiera optado por ese camino. No sólo por los fuertes desembolsos económicos que en repetidas veces marcaron sus cuentas en rojo.
Además, la pérdida de la credibilidad y aprecio ganado durante años por sus consumidores, proveedores, inversionistas y el propio gobierno. Son factores que difícilmente se recuperan y ponen a la empresa en una situación de incertidumbre y riego constante.
Si se hubieran considerado los aspectos éticos, se hubiera podido analizar la situación desde otra óptica, analizando pros y contras, haciendo un balance beneficio Vs. perjuicio, riego vs. Costo de oportunidad.
La ética para los negocios nos proporciona conocimientos que trascienden hacia otros campos de los negocios.-
En caso Chiquita Brands hubiese considerado todos los aspectos de la ética empresarial, probablemente el éxito alcanzado superaría las propias expectativas de la empresa. Con un programa de desarrollo sostenible hubiera buscado un beneficio que integrase a sus proveedores, accionistas, al estado, a sus trabajadores, a sus clientes y a toda la sociedad en conjunto. Esta visión más amplia, permitiría a la empresa causar un impacto positivo en la sociedad que se mantendría en el tiempo, incrementando así el valor de la empresa.
Siendo Chiquita Brands International una empresa basada en la ética, repercutiría en sus filiales a lo largo de USA y los otros continentes. Además, los países donde se produce lo que Chiquita ofrece, también tendrían los estándares éticos de la empresa. De esta manera, la compañía en conjunto trabajaría sobre la base de un mismo pilar, la ética, de manera estandarizada y serviría de ejemplo para la industria y el mercado en general.
Nos enfrentamos a dos áreas grises ...
Si bien es cierto que Chiquita Brands es una empresa que destacó en la producción y el comercio de frutas tropicales, especialmente en piña y plátano, el inmenso error en la que se vio sumergida esta multinacional, es el delito por el pago de US$ 1,7 millones a las Auto defensas Unidas de Colombia (AUC) durante un período de tres años a pesar de saber que era una organización calificada “terrorista” por el Departamento del Tesoro de EE.UU. Esto causó que tuviese que pagar una multa por parte de la empresa de $25 millones al gobierno americano.
Sin embargo, hay un detalle a tomar en cuenta y donde podemos analizar las áreas grises, es decir, donde creemos que la ética va más allá de la ley. El pago de la marca al gobierno americano no involucraba, en ni una instancia, cubrir daños y perjuicios a víctimas de las auto defensas en Colombia. Se sabe que todo lo organizado por la financiación al grupo paramilitar, ocasionó serias consecuencias en Colombia, viéndose afectados los residentes en la zona Colombiana.
En primer lugar, no hubo una indemnización por parte de la empresa a los ciudadanos afectados, ya que estos tendrían que ir a los Estados Unidos para poder demandar directamente a la compañía. Se sabe que esto incurre en un gasto elevado y existen personas que no estarían dispuestas a asumir dicho gasto o quizás no se acostumbrarían a las normas y procesos Estadounidenses.
Dentro de este marco, con el pago de la multa vemos que la empresa ya está limpia ya que cumplió con la ley. Sin embargo, queda en el aire una responsabilidad con la ciudadanía colombiana que se vio afectada por estos actos delictivos.
Por otro lado, es injusto que los directivos de Chiquita Brands, responsables directos de los homicidios solo realizaran los pagos a la AUC y no sean extraditados para pagar por los delitos cometidos. Se considera que el pago económico por parte de la empresa y los castigos que se les aplicaron a los involucrados no fue suficiente y dejó de lado muchos derechos ciudadanos. A la vez, el gobierno Colombiano debió participar con mayor énfasis en defender los derechos de sus ciudadanos y exigir beneficios para sus ciudadanos y poner en tela de juicio el hecho de que el Estado americano cobre $25 millones.
Estos hechos generan una gran área gris entre lo que la ley defiende y lo que la ética enseña. Pues el país que se vio afecto, los ciudadanos colombianos que soportaron los maltratos y los delitos concebidos en ese entonces no tuvieron una indemnización. Es más el gobierno colombiano tampoco recibió ninguna indemnización; sin embargo, el gobierno estadounidense responsable indirectamente de estos hechos salió beneficiado con un monto de $ 25 millones.