Chiquita Brands International se formó en el año 1871. Su fundador fue el estadounidense Henry Meiggs quien, anteriormente, se había avocado al negocio de los ferrocarriles. En sus inicios el nombre que la empresa recibió fue United Fruit Company. Recién en el año 1985 recibe el nombre de Chiquita Brands International. Las marcas que Chiquita Brands International manejas son Chiquita® and Fresh Express®.
Barclays Plc : 3,47% (Inglaterra)
Barrow, Hanley, Mewhinney & Strauss Inc : 3,4%: (USA)
Deutsche Bank AG: 13,19% (Alemania)
Dimensional Fund Advisor Inc.: 8.4% (USA)
FMR Corp. (Fidelity Investments):14.97% (USA)
Goldman Sachs Group Inc.: 6.14% (USA)
Lindner Carl: 14% (USA)
Omega: 5.2% (Israel)
Oppenheimer Capital: 7.2% (USA)
Vanguard Group Inc.: 2.71% (USA)
Los lugares de producción eran los siguinetes países:
º Colombia
º Costa Rica
º Filipinas
º Guatemala
¿Cuando empezaron los problemas de Acusaciones a la Compañía Chiquita Brands International?
En el año 1975, Chiquita Brands International fue acusada de cometer actos ilegales a través de una investigació. El SEC reveló que la compañía había realizado un soborno, tanto al presidente de Honduras, Oswaldo López Arellano, como a funcionarios italianos.
El diario Cincinnati Enquirer publicó un artículo donde se hacían cargos a la compañía por:
· Contaminar el ambiente en sus plantaciones en América Central.
· Permitir el ingreso de cocaína a los Estados Unidos en sus embarcaciones.
· Sobornar a funcionarios extranjeros para permitir la entrada de droga.
· Evación de las leyes de las naciones extranjeras sobre propiedad de terrenos.
· Evitar un sindicato de trabajadores.
Debido a que la empresa negó todas las acusaciones, se dio la potestad de demandar al periodista que publicó el artículo y al diario. El diario se retractó, publicó una apología en primera plana y le pagó a la compañía varios millones de dólares, se especula que fueron entre U$14 y U$ 50 millones de dólares.
¿Se pagó por proteger a los grupos paramilitares?
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, le aplicó una multa a la compañía el 14 de marzo de 2007. La multa ascendió a U$ 25 millones y se le acusó de tener nexos con grupos paramilitares de Colombia. Se descubrió que altos funcionarios de la corporación realizaron un pago de aproximadamente $. 1’700,000 a las Autodefensas Unidas de Colombia entre 1997 y 2004. El pago se realizó a cambio de la protección de empleados en las plantaciones de plátanos que se cosechaban en Colombia y para despojar de sus tierras a los campesinos cercanos para extenderse más sus plantaciones. Asímismo se sabe que existió una complicidad entre Chiquita y el gobierno Colombiano.
Chiquita Brands admitió el pagó a los terroristas colombianos para proteger a sus empleados y se declaró culpable de hacer negocios con una organización terrorista. Aproximadamente 173 familias fueron víctimas de las milicias de las AUC y se considera que este podría ser el caso de terrorismo más grande de la historia y en términos de muertes se le compara con los tres ataques al World Trade Center.
Por otro lado, en mayo de 2007, Chiquita Brands International se vio implicada nuevamente en un escándalo cuando una ONG de origen Francés, llamada “Peuples Solidaires”, acusa a una subsidiaria de la compañía de tener conocimientos de violaciones de los derechos de los trabajadores y de poner en peligro la salud de ellos y la de sus familias.
Pregunta 1 – Analice cuatro aspectos de la importancia de la ética para los negocios que se aplican en el caso.
Las malas prácticas de negocios tienen el potencial de infligir un enorme daño en las personas, comunidades y el medio ambiente.-
Pocos hombres de negocios han recibido entrenamiento en ética para los negocios.-
Este no es, ni el primer ni el único caso de infracción a la ley o decisión donde la ética no es considerada. Antes del caso Chiquita Brands International y después de él, siguen ocurriendo situaciones similares.
En caso Chiquita Brands hubiese considerado todos los aspectos de la ética empresarial, probablemente el éxito alcanzado superaría las propias expectativas de la empresa. Con un programa de desarrollo sostenible hubiera buscado un beneficio que integrase a sus proveedores, accionistas, al estado, a sus trabajadores, a sus clientes y a toda la sociedad en conjunto. Esta visión más amplia, permitiría a la empresa causar un impacto positivo en la sociedad que se mantendría en el tiempo, incrementando así el valor de la empresa.
Siendo Chiquita Brands International una empresa basada en la ética, repercutiría en sus filiales a lo largo de USA y los otros continentes. Además, los países donde se produce lo que Chiquita ofrece, también tendrían los estándares éticos de la empresa. De esta manera, la compañía en conjunto trabajaría sobre la base de un mismo pilar, la ética, de manera estandarizada y serviría de ejemplo para la industria y el mercado en general.
Si bien es cierto que Chiquita Brands es una empresa que destacó en la producción y el comercio de frutas tropicales, especialmente en piña y plátano, el inmenso error en la que se vio sumergida esta multinacional, es el delito por el pago de US$ 1,7 millones a las Auto defensas Unidas de Colombia (AUC) durante un período de tres años a pesar de saber que era una organización calificada “terrorista” por el Departamento del Tesoro de EE.UU. Esto causó que tuviese que pagar una multa por parte de la empresa de $25 millones al gobierno americano.
Sin embargo, hay un detalle a tomar en cuenta y donde podemos analizar las áreas grises, es decir, donde creemos que la ética va más allá de la ley. El pago de la marca al gobierno americano no involucraba, en ni una instancia, cubrir daños y perjuicios a víctimas de las auto defensas en Colombia. Se sabe que todo lo organizado por la financiación al grupo paramilitar, ocasionó serias consecuencias en Colombia, viéndose afectados los residentes en la zona Colombiana.
En primer lugar, no hubo una indemnización por parte de la empresa a los ciudadanos afectados, ya que estos tendrían que ir a los Estados Unidos para poder demandar directamente a la compañía. Se sabe que esto incurre en un gasto elevado y existen personas que no estarían dispuestas a asumir dicho gasto o quizás no se acostumbrarían a las normas y procesos Estadounidenses.
Dentro de este marco, con el pago de la multa vemos que la empresa ya está limpia ya que cumplió con la ley. Sin embargo, queda en el aire una responsabilidad con la ciudadanía colombiana que se vio afectada por estos actos delictivos.
Por otro lado, es injusto que los directivos de Chiquita Brands, responsables directos de los homicidios solo realizaran los pagos a la AUC y no sean extraditados para pagar por los delitos cometidos. Se considera que el pago económico por parte de la empresa y los castigos que se les aplicaron a los involucrados no fue suficiente y dejó de lado muchos derechos ciudadanos. A la vez, el gobierno Colombiano debió participar con mayor énfasis en defender los derechos de sus ciudadanos y exigir beneficios para sus ciudadanos y poner en tela de juicio el hecho de que el Estado americano cobre $25 millones.
Estos hechos generan una gran área gris entre lo que la ley defiende y lo que la ética enseña. Pues el país que se vio afecto, los ciudadanos colombianos que soportaron los maltratos y los delitos concebidos en ese entonces no tuvieron una indemnización. Es más el gobierno colombiano tampoco recibió ninguna indemnización; sin embargo, el gobierno estadounidense responsable indirectamente de estos hechos salió beneficiado con un monto de $ 25 millones.