
miércoles, 10 de junio de 2009
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Cuando una empresa no reconoce la importancia de la equidad intergeneracional, cuando no se involucra con el compromiso que toda empresa tiene con la sociedad, la economía y el medio ambiente, el resultado, sin ninguna duda, es una catástrofe ética de la magnitud del escándalo ocasionado por la empresa Chiquita Brands International.
Se entiende que la sostenibilidad es “el desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.”
En base a esta definición, se puede deducir de inmediato, que la empresa Chiquita Brands violó por completo todo concepto de sostenibilidad, ya que por sus malos manejos, decisiones y acciones comprometieron el futuro de poblaciones y familias enteras, en términos de salud, preservación de la vida y del medio ambiente y demás factores que se describirán líneas abajo.
El hecho más escandaloso y de mayores repercusiones económicas y de imagen para Chiquita se presentaron en el año 2007, pero anteriormente la empresa ya había infringido normas éticas y al parecer era una línea seguida que iba en aumento, donde cada vez más sus acciones iban en desmedro de la ética hasta llegar al punto máximo evidenciado en los hechos del 2007. Estos son los hechos previos:
· 1975: una investigación reveló que Chiquita había sobornado a Oswaldo López Arellano, dictador de Honduras así como también, a funcionarios italianos
· En los años 80, la Comisión Europea encontró culpable a la compañía, que en esos momentos tenía el nombre de United Brands Company, por abusar de su posición dominante en los mercados como proveedor del plátano y de la fruta violando la Ley de Competencia.
· 1998: El Cincinnati Enquirer hizo cargos a la compañía en sus plantaciones en América Central por contaminar el ambiente, permitir el ingreso de cocaína a los Estados Unidos en sus embarcaciones sobornando a funcionarios extranjeros y evadiendo las leyes de las naciones extranjeras sobre propiedad de terrenos y por evitar una unión de trabajadores. Chiquita negó todas las acusaciones y demandó al periódico, el cual se retractó y tuvo pagar a la compañía alrededor de 50 millones de dólares.
· 2007: Pagos por protección a los grupos paramilitares y violaciones a los derechos Humanos
La triple línea de base de la sostenibilidad y el escándalo de Chiquita Brands
Se conoce que la sostenibilidad descansa sobre tres pilares; ambiental, económico y social. A continuación se hace un análisis de cómo Chiquita Brands trasgrede dichos pilares al presentar comportamientos poco éticos en los eventos del año 2007:
Los hechos:
El 14 de marzo de 2007 Chiquita Brands fue multada por U$ 25 millones por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos . La empresa fue declarada culpable por tener lazos con los grupos paramilitares colombianos.
Se reunieron documentos que comprobaron que funcionarios de Chiquita habían pagado alrededor de U$ 1,7 millones a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El pago les garantizaba la protección de sus empleados en las plantaciones de plátanos que se cosechaban en Colombia. Además, con complicidad del gobierno Colombiano, arrebataron sus tierras a los campesinos cercanos utilizando la fuerza, con el fin de extenderse. [
][] Finalmente, Chiquita Brands tuvo que admitir ante la corte federal que la compañía pagó a los paramilitares una suma de dinero con e fin de proteger a sus empleados y como condena pagó U$25 millones de dólares. A cambio de este pago los documentos de la corte no revelarían las identidades de los ejecutivos que aprobaron los pagos ilegales de protección
Alrededor 173 familias fueron víctimas de las Autodefensas Unidas de Colombia , no solo se les arrebató sus tierras, sino que también se atentó contra sus vidas. Un reconocido abogado manifestó que: “Este puede ser el caso de terrorismo más grande de la historia. En términos de muertes, este es del tamaño de tres ataques al World Trade Center.
En mayo de 2007, dos mese después del escándalo con los paramilitares, Chiquita Brands se vio envuelta en un nuevo escándalo cuando una subsidiaría de la corporación fue acusada por la ONG francesa “Peuples Solidaires” , por cometer violaciones de los derechos fundamentales de los trabajadores y de poner en peligro la salud de ellos y la de sus familias.
La ONG sostuvo que Chiquita había expuesto negligentemente a trabajadores de la plantación de Coyol en Costa Rica, a los pesticidas altamente tóxicos en múltiples ocasiones. Además lo acusó de una milicia privada para intimidar a los trabajadores, los cuales manifestaron que la empresa no responde a las quejas y solicitudes de los sindicatos por más de un año. [“
Pilar Ambiental: La empresa utiliza pesticidas que no sólo dañan y contaminan el medio ambiente, sino que también dañan la salud de las personas que trabajan expuestos a ellos, a las personas que consumen los productos, además de las plantas, el suelo y la fauna que, a su vez está expuesta a los daños y efectos altamente perjudiciales de estos productos químicos y tóxicos.
Pilar Económico: Se nota claramente que la compañía sólo se concentra en su propio beneficio económico. Sin embargo, la serie de hechos mencionados líneas arriba pueden ocasionar que la empresa cierre o quiebre en cualquier momento. Si esto sucede, trabajadores en diversos países de Latinoamérica quedarían sin trabajo, productores, campesinos y obreros se verían perjudicados al perder su única fuente de ingresos. Por otro lado, el pago de sobornos y cuotas a grupos terroristas constituyen actos fraudulentos e ilegales. El hecho de que el pago a paramilitares haya tenido como fin principal la protección de los trabajadores de la empresa, lo cual podría ser considerado con un hecho positivo, no se justifica porque no es ético entregar una suma de dinero a un grupo cuyo fin es asesinar y traficar con drogas. Además el pago también contemplaba el arrebatar sus tierras a campesinos y esto implicó muchas muertes.
Pilar Social: El impacto social de las acciones de Chiquita fue muy negativo. 173 familias fueron víctimas de su ambición y pocos escrúpulos. Muchas de ellas quedaron sin tierras, sin hogar y sin miembros de su familia los cuales murieron en manos de los paramilitares. El gobierno colombiano también estuvo inmiscuido al dejarse sobornar por Chiquita esto hizo más amplia la brecha entre ricos y pobres. No existió en estos hechos justicia social, se violaron derechos humanos tanto de los trabajadores en Costa Rica, como los de las familias en Colombia.
UNIDAD 4: MORALIDAD
Siguiendo con el problema de la empresa y sus plantaciones en Colombia, se puede decir que hasta cierto punto la empresa tuvo una actitud moral de alta intensidad al afirmar y aceptar los delitos cometidos, ya que de no haberse actuado de manera moral, hubiese negado todos los cargos y las acciones que se realizaron en esas plantaciones.
Debido que las AUC ocasionaron pérdidas inimaginables, cientos de familias afectadas, muertes, desalojos, destrucción y violencia, la empresa se vió en el deber moral de aceptar sus culpas, pues probablemente no se esperaban consecuencias de ese tipo.
Aquí debemos rescatar la valentía de la empresa en aceptar y además pagar por sus actos, ya que viéndolo desde el punto de vista ético, si bien cierto no ha sido nada ético lo que ocasionaron, de alguna manera actuaron bien para poder sentirse moralmente tranquilos y así como trataron de limpiar su nombre y su imagen; aunque no sé si ya lo lograron.
UNIDAD 3
… Teniendo en cuenta el factor de JUSTICIA …
El 14 de marzo del 2007 Chiquita Brands fue multada por U$ 25 millones como parte de un caso por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por tener relación con los grupos paramilitares colombianos.
Con las investigaciones respectivas se ha podido afirmar que altos funcionarios de la corporación hicieron pagos exorbitantes dirigidos hacia los grupos paramilitares. Estos pagos suman un aproximado de U$ 1,7 millones a las Autodefensas Unidas de Colombia, las AUC, a cambio de la protección de empleados en las plantaciones de plátanos que se cosechaban en Colombia.
Análisis: En base a la definición de la teoría de la justicia donde se afirma que esta teoría gira en base a que las personas deben recibir u obtener lo que se merece dada una situación específica, y por ello implica procedimientos justos y resultados justos.
Con todo esto mencionado, el juez de distrito de Washington DC autorizó pagar una multa de 25 millones de dólares, ya que la sanción que se ha impuesto se basa en la legislación antiterrorista de Estados Unidos. Dicha multa se pagaría 5 millones por año hasta completar la sanción.
Sin embargo, los responsables fueron protegidos de manera inexplicable, con el pago de esta multa evitaron que sus nombres se vean manchados por tal escándalo. El problema es que con solo unos pagos no pueden borrar la transgresión a la ley.
Por otro lado, la sentencia no fue justa, ya que los 25 millones de dólares no justifican todo el apoyo a los paramilitares y sobre todo los altos ejecutivos no recibieron ninguna sanción drástica por tales actuaciones. Este proceso no fue justo, es decir; no fue equitativo, ya que no se tomó tal importancia como merecía.
Según el juez, el directivo de Chiquita, afirmó que iban a confesar voluntariamente los hechos y colaborara durante toda la investigación. Además, el fiscal resaltó la disposición a colaborar de la compañía. Al mismo tiempo, no se subrayó que Chiquita hizo pagos millonarios para “financiar armas con las que las AUC mataron a civiles inocentes”, y con ello se puso a luz que no fue un proceso equitativo, ya que la magnitud de este delito debió tener un castigo no solo económico, sino un castigo penal a los responsables.
Problema 2: Además, se cometieron muchos abusos a los pobladores de la zona, ya que los despojaron de sus tierras con el único fin de ampliar su área productiva. Es más, el estado colombiano estaba al tanto sino de todos de la mayoría de atropellos que se cometían contra los campesinos colombianos cercanos para extenderse más y más con complicidad del gobierno Colombiano. Aproximadamente 173 familias fueron víctimas de las milicias de las AUC, financiadas por Chiquita, aunque su fin era “bueno”, ya que pagaban para proteger a sus trabajadores, estos fueron víctimas de sus mismos protectores y según investigaciones la empresa estaba al tanto de esto y en algunos casos la empresa fomentaba estos maltratos para asustar a los pobladores y de esta manera vendan sus tierras más baratas o simplemente las abandonen.
Análisis: Este podría ser el caso de terrorismo más grande de la historia y que puede poner fuera del negocio a Chiquita. Chiquita Brands debería preocuparse por los pobladores y por sus familiares, ya que muchas familias se quedaron sin tierras, sin trabajo y en algunos casos hasta sin familia por las milicias de las AUC que de cierto modo estaban siendo financiadas por Chiquita Brandas. Es por ello, que la corporación no ha debido esperar que la corte demande una multa de $ 25 millones; sino que la empresa debe hacer planes sustitutos para el desarrollo de los pobladores, debe empezar una reforma legal para devolver las tierras que se compraron a un valor muy por debajo de su verdadero valor y se debería dar una compensación a los familiares de las víctimas.
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